Los gastos de defensa

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La que podría haber sido una noticia espectacular -una rebaja sustancial en el gasto público de carácter militar- no llega a serlo aún por la forma confusa e impersonal que se ha elegido para difundirla.

En la Argentina la información de que el gasto de defensa sería reducido en un 10 % fué transmitida por boca del Presidente de la Nación, Gral. Leopoldo Galtieri. Es una lástima que la noticia de una rebaja presuntamente mayor entre nosotros ha sido apenas filtrada a la prensa por un vocero anónimo.

La información pudo, por otra parte, ser mucho más precisa. En la reseña periodística que estamos consultando -El País, febrero 18- se habla sucesivamente de rebajas "en el área policial y militar", de rebajas "en el área de seguridad", de "gastos militares", sin especificar si las proposiciones que contienen esas varias expresiones se refieren todas o no al mismo ámbito. Lo que es más serio, aunque el título reza: "Gasto Público: Reducirán el 30 % en Rubro Defensa", el texto luego aclara que ese porcentaje se refiere sólo a las inversiones, y que los gastos corrientes en el área se sujetarán a las normas establecidas para el común de las reparticiones estatales.

Lamentablemente nos faltan datos para poder interpretar esta noticia. Ni sabemos qué peso tiene la inversión en el gasto total "en el sector de la seguridad", ni sabemos cuáles son los límites de éste, ni por consiguiente su peso en las erogaciones totales, ni sabemos a ciencia cierta cuáles son las pautas generales para la Administración en conjunto, a las que se ajustaría al sector militar, a no ser la poco convincente de que las partidas deben mantenerse a su mismo nivel nominal del año pasado, sobre lo que comentábamos en nuestra última edición.

En síntesis, sabemos poco y nada sobre este tema trascendental. Las autoridades deberían darse cuenta de que nada influiría tanto en favor de la credibilidad de la actual política monetaria como la noticia de que los gastos de defensa serán reducidos apreciablemente. Deberían, por consiguiente, aprovechar la oportunidad para crear el mayor impacto posible, ofreciendo al respecto información precisa, por un portavoz de muy alto nivel. Entretanto, a fin de no estropear el efecto posterior, deberían mantener la cuestión en estricta reserva.

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