El alejamiento del Dr. Ramón Díaz

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La designación del Dr. Ramón Díaz para presidir el Banco Central en la futura administración determina, al mismo tiempo, su alejamiento de Búsqueda en su calidad de presidente y miembro del Consejo Editorial y como editorialista y columnista permanente del semanario.

El tema no se agota en este simple anuncio. Para Búsqueda merece algunas consideraciones por lo que significa —ante la muy difícil situación económica que enfrenta el país— la presencia de Díaz al frente de la autoridad monetaria, por un lado. Por el otro, por lo que implica para el semanario y sus lectores no contar más con sus artículos y por la propia imagen de semanario independiente de Búsqueda, la que lógicamente podría verse afectada a los ojos de muchos, sobre todo cuando uno de sus directivos pasa a ocupar un cargo de gobierno.

Comenzaremos por este último aspecto. Quizás bastaría con pedir un breve compás de espera y que los hechos demuestren que no hay cambios en la línea periodística de Búsqueda ni en su exclusivo compromiso con el público.

Pensamos, sin embargo, que corresponde que nuestros lectores sepan algo más.

Ello tiene que ver con el compromiso y limitaciones autoimpuestas por el Consejo Editorial para preservar la independencia de la publicación por sobre las aspiraciones, deseos, intereses o actuaciones individuales de sus integrantes.

En tal sentido existe un acuerdo que obliga a los socios e integrantes del Consejo Editorial el que al definir y fijar los objetivos del semanario establece:

  • "Búsqueda es un medio de prensa independiente comprometido con la filosofía y doctrina liberal la que defenderá y promocionará desde su página editorial".
  • "En este marco y en lo que hace al aspecto periodístico informativo defenderá en su prédica y fundamentalmente con su política y su conducta la libertad de prensa, la libre expresión del pensamiento y, primordialmente, el derecho del público a conocer y saber todo lo que pasa. Con tal propósito mantendrá una línea informativa plural con un manejo serio y honesto de su información y de respeto a sus lectores".
  • "Búsqueda se mantendrá independiente de los partidos y corrientes políticas que actúen en el país (autóctonas o ligadas a movimientos o partidos internacionales o del exterior)".
  • "No hará ningún tipo de concesiones en cuanto a satisfacer compromisos e intereses particulares de cualquier tipo de los firmantes de este acuerdo societario".
  • "En el caso que alguno de los asociados firmante de este acuerdo ejerza una actividad político partidaria directriz o de relevancia o de comprobada notoriedad o adopte actitudes en este campo que directa o indirectamente puedan comprometer la independencia de Búsqueda o que ocupe cargos políticos, gubernamentales o de confianza, dejará de ocupar cargos en Búsqueda y de figurar en la publicación, en todas las proyecciones que ello abarca".

Pero el alejamiento de Díaz tiene otros efectos. Por lo pronto a partir de esta entrega ya no aparecerán sus artículos.

Sabemos que en adelante no nos será fácil comunicar al público la opinión del semanario con la precisión, la lógica, la contundencia, el respaldo intelectual y la claridad y elegancia de estilo que Ramón Díaz lograba imprimir a los editoriales de Búsqueda.

En cuanto a sus columnas, sencillamente, son insustituibles. Cualquiera fuera el asunto que abordara, en todas ellas se trasuntaba un dominio del tema que revelaba la autoridad de la firma sobre las ciencias económicas y jurídicas y sus profundos conocimientos sobre la ciencia y la filosofía política, la teología, la filosofía y la historia. Y ello expresado de una forma que siendo diáfana, pedagógica y en casos revulsiva, nunca estaba exenta de la pasión y de la intransigencia en la defensa de los principios asumidos.

Y eso no es todo. En los dieciocho años de existencia de Búsqueda, Ramón Díaz siempre estuvo presente. Fue, junto con el Dr. Ramiro Rodríguez Villamil, su fundador. En una primera etapa en que la publicación fue un órgano de opinión, de doctrina, académico y de difusión de las ideas y la filosofía liberal —una voz casi solitaria años ha— Díaz fue su pilar fundamental. Y desde 1981, cuando Búsqueda se transforma en semanario y adopta una política más informativa y analítica, Díaz en el editorial, con sus columnas y ubicado en primera línea cuando los embates del régimen de facto, continuó con la prédica, la promoción y la filosofía que inspiró la publicación.

Hubiéramos preferido que Díaz continuara en Búsqueda. Por todo lo antedicho y porque creemos que su labor periodística como comunicador de ideas, como analista y como crítico era más importante que ninguna otra tarea que pueda cumplir para el Uruguay del presente y del futuro. Pensamos que tal función, como lo es el periodismo en todas sus facetas, constituye un fin en sí mismo y, así entendido, es un factor básico e imprescindible para el desarrollo de una sociedad democrática.

Lamentamos su alejamiento, pero respetamos su decisión.

Sabemos que no le ha sido fácil dejar esta casa. Que lo hizo porque entendió que era su deber contribuir con el país desde otra función, para la cual fue reclamado por quien asumirá la responsabilidad de conducir el gobierno a partir del próximo 1o de marzo.

En este tercer aspecto creemos que fue una inteligente decisión del futuro presidente de la República, la de requerir la colaboración de Ramón Díaz.

El panorama que se presenta en el campo económico precisa soluciones de fondo, que desdeñen el voluntarismo y que, acordes con la realidad —por muy dura que ésta sea— y con la ciencia económica, pongan al país en el camino de su recuperación. Estamos convencidos que Díaz es de los más indicados para aportar esas soluciones.

Resulta obvio consignar aquí nuestras coincidencias con la visión del futuro presidente del Banco Central acerca de lo que hay que hacer en este momento económico. Ha sido lo que él en sus columnas y Búsqueda desde el editorial han defendido desde hace mucho.

Sabemos también que más allá de su impulso y su deseo personal no podrá evitar el asedio y el juego político. Esto habrá de darse, máxime en un gobierno que sólo podrá lograr el respaldo que necesita con la convergencia de otras fuerzas que —incluso en su propio partido— marcan diferencias y matices con relación a determinados temas.

De todas formas confiamos en la firmeza del Dr. Díaz para respaldar sus soluciones. Esperamos, asimismo, que las fuerzas políticas comprendan la situación crítica que se vive y que este es el momento de tomar las decisiones que el cambio de rumbo reclama. Postergarlas hará que cada día que pase se requieran soluciones más dolorosas, lo que es fácil comprobarlo sin necesidad de mirar muy lejos.

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