El sábado último mi artículo exhibía igual título, menos el dos romano que hoy lo flanquea. Éste de hoy recuerda al lector que el espacio que semanalmente El Observador me concede no bastó para que desarrollase plenamente el tema que entonces comencé a exponer. En la publicación de folletines suele iniciarse cada entrega con un párrafo titulado “Resumen de lo publicado”, que ayuda a la memoria de quienes ya lo sabían y capacita a los que se saltearon el número anterior. A algo semejante ahora voy, con eso empiezo.
Entonces, el pasado sábado, llegué a proyectar una imagen de cómo funciona la educación entre nosotros, básicamente en manos de la burocracia. El ejemplo en cuestión se ubica en la enseñanza media. Una Universidad, la de Montevideo (UM), planteó en agosto de 2004 a la burocracia competente, que se le habilitase un programa destinado a preparar profesores de enseñanza media. El 11 de diciembre de 2007 la ANEP resolvió conceder la tan ansiada habilitación, y el Codicen, por su parte, resolvió otorgar la habilitación en forma retroactiva a la fecha de la solicitud, agosto de 2004.
En Búsqueda del 15/5 sobre tal punto leemos: “Debido a que ‘la tramitación de los obrados no insumió el tiempo regular que hubiera comprendido’, el Codicen resolvió que esa habilitación se otorgara en forma retroactiva, al momento de la solicitud, ... en base a una recomendación de la asesoría letrada.”
La habilitación, aparte de retroactiva, fue asimismo de harto breve duración: el trámite que había insumido tres años y medio en concretarse, apenas si tomó unos pocos días en disiparse. El 6 de febrero de 2008, el Codicen resolvió en sesión extraordinaria suspender la habilitación, luego de que algunos consejeros plantearan la presunta existencia de vicios formales en cuanto a la retroactividad otorgada a la UM. Nótese que, conforme a las fuentes disponibles, no se aprecia que la retroactividad haya tenido el carácter de una concesión a la UM. La nota citada da también cuenta de que el Codicen solicitó informes a especialistas en Derecho Público. Nuevamente según Búsqueda, el 25 de abril, al recibir los informes solicitados, el Codicen revocó la habilitación, fundada en la existencia de “vicios sustanciales que sin duda alguna causan su invalidez”. Me apresuro a destacar que el Codicen no justificó en modo alguno esa afirmación; Dijo solamente que “la habilitación de la institución habilitada estuvo exenta de controles impuestos por la ley y la reglamentación”, lo que es incomprensible porque la institución de que se trata nunca llegó a funcionar. Debo agregar además que: a) la revocación se aprobó sólo por mayoría pues el consejero Héctor Florit votó en contra, sin duda resistiendo presiones para configurar la unanimidad; b) no se dio vista a la UM, violando la ley y sin poder siquiera invocar urgencia; c) no se invoca ninguna infracción a normas pertinentes por parte de la UM, habiendo el Codicen dejado constancia de que el incidente no perjudica el derecho de la UM para replantear su pretensión.
Factores de peso. Las autoridades de la enseñanza en este episodio producen una fuerte impresión de irrealidad, como si estuvieran ahí para asegurar que nada ocurra en la educación media uruguaya, y es necesario tener en cuenta que la situación de que nuestra Secundaria no está siempre igual, sino que empeora consistentemente, para convencerse uno de que no son una mera ilusión. Prefiero presumir que los órganos de las autoridades de la enseñanza no existen realmente, y orientar mi investigación hacia factores reales, capaces de dar auténticos golpes de timón sobre el flujo de la historia.
La investigación debe encontrar los factores de peso que explican los dos acontecimientos significativos que caracterizan el episodio, a saber, en primer lugar, la aceptación por la autoridad de la habilitación, luego de tres años y medio de paralización de la gestión de la UM. Presuntamente, hasta que el peticionante abandone por fatiga. Pero súbitamente hay una variante inesperada: el ente estatal dice sí, finalmente. Súbitamente. Sin duda los órganos estatales no lo habrían hecho espontáneamente jamás. ¿Qué ha ocurrido entonces? Pues se necesitaba un peso pesado, y operó el más potente de los que podría imaginarse. La nota de Búsqueda dice así: “Tras varias idas y venidas, y luego de que llegara al Codicen la preocupación del presidente Tabaré Vázquez por lo dilatado del trámite, el 11/12 las autoridades de la ANEP resolvieron otorgar la habilitación a esa universidad.”
El factor de contrapeso, capaz de nulificar una decisión tan bien apoyada ¿cuál podría ser? Si usted entiende de izquierdas, no le sorprenderá. Búsqueda escribe así: “La decisión del Codicen (aceptando la petición de la UM) despertó fuertes críticas en los gremios de la enseñanza.” Y, sólo como un ejemplo, transcribe: “Dirigentes de la Federación de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes) salieron al cruce de la decisión y denunciaron un avance de la mercatilización de la educación.”
A eso se ha reducido hoy nuestro país. Si crees tener un derecho, olvídate de la ley, en vez busca a alguien con poder, que pueda apuntalarte. Eso es todo.