Las causas de la profunda depresión que sufre nuestra producción bovina han sido puestas en claro con una precisión desusada en nuestro medio durante el reciente Congreso de la Federación Rural. Al respecto el Ingeniero Agrónomo Federico García Brum, citando como sus fuentes estudios de INAC, DINACOSE, Plan Agropecuario, Asociación Rural y la propia entidad organizadora del evento, dio a publicidad el cuadro de cifras más importante que ha visto la luz en el Uruguay de muchos años a esta parte.
Nos permitiremos aquí reagrupar esos números de manera algo diferente de la utilizada por el citado expositor, y apartarnos un tanto de su terminología. Las cifras que reproduciremos serán sin embargo estrictamente las suyas. El panorama que contemplan nuestros atónicos ojos es el siguiente:
| CUADRO 1 | ||||||
| Millones de U$S | Porcentajes | |||||
| 1. Valor bruto de la producción percibido por los productores | 135.0 | 56.0 | ||||
| 2. Detracciones implícitas | 106.1 | 44.0 | ||||
| 3. Valor bruto de la producción a precios internacionales | 241.1 | 100.0 | ||||
| 4. Impuestos indirectos implícitos en los precios de insumos | 14.2 | 5.9 | ||||
| 5. Impuestos directos | 27.2 | 11.3 | ||||
La primera conclusión que debemos detenernos a señalar es que el productor de carne vacuna recibe sólo el 56% del valor bruto de la producción, mientras que el 44% le es detraído por la acción gubernamental. El cuadro siguiente da el detalle de las detracciones a que se le somete.
| CUADRO 2 | ||
| Millones de U$S | Porcentajes | |
| 2. Detracciones implícitas | 106.1 | 100.0 |
| 2.1 Menor precio de los subproductos | (3.5) | (3.3) |
| 2.2 Menor precio del producto debido a Ineficiencia de la industria frigorífica y subsidio a los consumidores | (63.9) | (60.2) |
| 2.3 Menor precio del producto debido a sobrevaluación del peso uruguayo | (38.7) | (36.5) |
Estos rubros de “detracción”, como los hemos denominado, implican transferencias de recursos, de los productores rurales a las industrias que utilizan materias primas de origen bovino (2.1), a los consumidores de carne vacuna (2.2 y 2.3) a los frigoríficos más eficientes (2.2) y a las industrias que disfrutan de protección arancelaria o equivalente (2.3), en mérito esto último a que la sobrevaluación de la unidad monetaria nacional obedece a la altura de la barrera proteccionista con que hemos rodeado al país. El rubro 4 del CUADRO 1 representa transferencias de ingresos de los productores rurales a las industrias que les suministran insumos con protección arancelaria (que no son todos los proveedores de insumos, dicho sea de paso y en honor a la justicia).
Pero parte de transferencias de recursos, ingresos, riqueza, esas detracciones e impuestos implícitos representa una pérdida neta para el país, un despilfarro de recursos que no beneficia a nadie, una quema de riqueza en la plaza pública, por así decirlo.
Cada unidad de producción bovina le da al productor uruguayo, en las condiciones actuales, una capacidad de compra de insumos que es sólo el 53% de la que tendría si el producto y los insumos tuviesen precios internacionales (el 56% del rubro 1 dividido por 1,059, corrector que obtenemos del rubro 4). Esa tremenda distorsión de los precios relativos sólo puede compararse a un harakiri económico nacional.
Otra conclusión que no puede dejar de destacarse, entre las muchas que fluyen de las cifras del Ing. García Brum, es que la dificultad no radica en la presión tributaria explícita, como BUSQUEDA lo había sostenido ya reiteradamente. Las detracciones e impuestos implícitos suman U$S 120.3 (rubros 2 + 4; los impuestos directos explícitos, USS 27.2 (rubro 5). La exposición explícita no es más que el 18% de la total. Entre nosotros se han gastado mucho tiempo y muchas energías discutiendo sobre la parte visible del iceberg. La parte sumergida, que ha quedado por fin visible, es efectivamente la que plantea el grueso del problema.
La conclusión final que hoy queremos extraer es que las autoridades competentes, si aceptan la veracidad de estos datos –y a quince días de su publicación nadie ha salido a controvertirlos– no tienen excusa para demorar por más tiempo la acción que obviamente ellos reclaman. Por el momento las cifras del Ing. García Brum elevan sus brazos al cielo, proclamando el escándalo de la política económica más insensata que quepa imaginar. Pronto empezarán a dirigir hacia las autoridades un dedo acusador.